Mi tío está ingresado en el hospital. Si soy sincera, hace mucho que la relación entre mi tío y yo se enfrió, pero es el único pariente cercano que le queda vivo a mi madre, y aunque sólo fuera por eso, no me gustaría que le pasara nada grave. De todas formas, no soy una gran persona, pero no por ello me alegra que esté ingresado: es algo que no le deseo a nadie. Le han descubierto un pequeño derrame cerebral, por lo visto muy leve como para notar síntomas, y que tiene las cervicales hechas mistos; pero todo esto no explica de forma satisfactoria sus síntomas (sufre arritmias y se le queda la boca dormida de repente). Le están haciendo más pruebas.

Guismo tiene algo raro en una oreja. Al principio pensé que podría ser otitis, ya que tenía la orejita bastante sucia en comparación con la otra; pero le he mirado hacia el interior como he podido, y no tiene suciedad ahí. Creo que puede ser una herida, que tal vez se haya infectado. No se queja de nada, y he probado a toquetearle la oreja y la zona exterior de la piel que se corresponde con el pabellón auditivo sin que proteste; pero Guismo no es un perro que se queje demasiado, así que tampoco me fío. Supongo que al final acabaré llamando al veterinario.

Llevo bastante tiempo dedicándole horas y horas a una práctica de una asignatura, junto con mi compañera. La verdad es que la situación es distinta para ambas, ya que esta asignatura es la única que le queda a mi compañera, mientras que a mí me queda alguna más para septiembre. Entiendo que ella tenga prisa, pero le dejé claro en su día que, aunque no pensaba dejar ni mucho menos el laboratorio, no podría dedicarle todo mi tiempo en exclusiva: no puedo permitirme el hipotecar el resto de asignaturas por este laboratorio. No pretendo justificar el hecho de que ella le está dedicando más tiempo que yo, pero es lo que hay, y no puedo decir (ni ella tampoco, o al menos eso creía yo) que me esté durmiendo en los laureles o que no haga nada. Ni mucho menos: le he dedicado mucho más tiempo del que podía permitirme, y eso me va a pasar factura en el resto de asignaturas. He estado currando un programa durante la última semana, que fue la que ella se tomó de vacaciones (fiestas en el pueblo), y aunque le he echado esfuerzo, no pude probar las últimas mejoras porque para cargar el programa en la placa de pruebas necesito un PC con puerto COM, y el único ordenador de mi casa que lo tiene dijo basta hace unos pocos días. Anoche me llamó mi compañera, lo que le dejé hecho no funciona, y supongo que será por la desesperación, pero me vino a decir que no hago nada, y creo que no es justo que me diga eso: entiendo que me diga que no la ayudo mucho, porque la verdad es que me cuesta un montón esta asignatura, aunque le echo horas; pero eso no significa que no haga nada. Ayer le di largas porque no quería discutir por teléfono; pero supongo que la llamaré luego, hoy no puedo acercarme a su casa y aunque mañana en principio hubiera podido, los problemas nunca vienen solos y lo mismo mañana tampoco puedo. Y quiero dejar este asunto claro, porque me da la sensación de que no está siendo clara conmigo, y eso me jode más que cualquier otra cosa.

He encendido el portátil para buscar el último programa que pude cargar en la placa de prácticas que funcionara, pero no me ha sorprendido el reseteo y el consiguiente scandisk (el entorno de desarrollo de esta práctica es para Windows, y no funciona muy bien con los emuladores de Windows bajo Linux). He descubierto que he perdido algunos archivos, y como no podía ser de otra manera, han sido entre otras cosas fotos que me gustaban y algunos de los últimos archivos de prácticas. De algunas cosas tengo copia de seguridad en el disco duro externo, pero de otras no: eran demasiado recientes, apenas unos días. Tengo que buscar algún programa que pueda permitirme recuperar parte de la información.

Esta madrugada han intentado robarme el coche. No es que lleve mucho tiempo sin moverlo, pero supongo que a los que lo han intentado les ha debido gustar la idea de robar un Kadett de 16 años con un par de abolladuras. Ha habido suerte, porque aunque son ferias aquí en Alcalá y están cerca de mi barrio (con el consiguiente alboroto durante tooooda la noche, durante toooodas las ferias), mi hermano se ha despertado al oír golpes raros en la calle (su habitación da a la calle, no como la mía que da al patio de luces) y ha visto a cuatro tipos forzando la puerta del coche. Ha pegado un par de gritos y esos cuatro han huido. Obviamente hemos llamado a la policía, que ha venido muy rápido a ver el coche y a intentar buscar a los ladrones. Nos han dicho que vayamos hoy a presentar denuncia; y dado que mi hermano se va hoy de vacaciones unos días a Dresden, y que mi padre se acaba de ir a currar, supongo que me tocará a mí ir a la comisaría. Espero que no pase nada por ir yo, que soy la que menos ha visto de lo que ha sucedido.

Los daños en la puerta del coche son bastante estrafalarios: el cerco superior doblado, como cuando abres una lata de sardinas, y abolladuras en la parte baja porque le han dado patadas. Luego llamaré también al seguro, cuando tenga la denuncia puesta; pero dado que el coche está a terceros, dudo mucho que me cubran los daños.

Aún no sé nada del asunto de nuestra compañía de conexión a Internet. Seguimos sin ADSL, y aunque nos han garantizado que nos devolverán el 110% del tiempo que estemos sin conexión, eso ahora mismo no nos sirve de mucho. Dependo de la wifi de mi vecino, al que por cierto, tengo que descubrir: yo no tengo ganas de hacerle ninguna barrabasada, pero hace no mucho (la curiosidad me llevó a meter la IP por defecto de su router, para ver de qué marca era) descubrí que su cablemodem no tiene clave de acceso, es decir, pones la IP y entras directamente a la configuración de su cablemodem. Cualquiera con mala idea podría joderle un poco la vida toqueteando cosas, y me gustaría avisarle. Lo que pasa es que no sé si es buena idea poner un cartel en el portal; puede que haya algún vecino cabrón en el bloque con posibilidades de hacerse con una tarjeta para conexión inalámbrica, que decida aprender a configurar cablemodems ajenos. Pensaré cómo lo hago para dar con el vecino, aunque reconozco que ahora mismo me viene bien tener conexión a Internet, a pesar de tener que conectarme tan temprano (me da igual la hora, me levanto siempre muy temprano para estudiar): la wifi de mi vecino últimamente sólo me funciona (cuando lo hace, que últimamente es cada vez menos: supongo que el vecino estará notando que alguien se le conecta a la red, y resetea de vez en cuando) a primerísima hora de la mañana y bien entrada la noche. Pero bueno, supongo que aunque me quedara definitivamente sin conexión desde casa, es lo correcto dar con el vecino. Lo que no sé es cómo.

Tengo que ponerme a estudiar, así que intentaré publicar esto ya mismo. Por si acaso lo voy a copiar antes a un archivo de texto, que ya sólo me faltaría un error de esos típicos de La Coctelera a la hora de publicar.

No sé muy bien por qué he escrito todo esto. Supongo que necesitaba desahogarme; no está siendo una buena semana, y eso que el jueves acaba de empezar hace muy poquitas horas. Aún queda por delante la otra mitad de la semana, ya sólo me falta discutir con Ki o que les pase algo a mis padres o a mi hermano. Espero que no haya tan mala suerte.

A veces me da la neura y pienso que las cosas de este tipo le suceden a la gente mala. Yo no sé si soy mala o no, pero lo que sí sé es que aunque lo fuera, estas cosas también le afectan al resto de mi familia, y mis padres y mi hermano no son mala gente. No sé, no somos de la clase de gente que se esconde de los problemas, me han enseñado desde pequeñita a ser como ellos y a enfrentarme a lo que me pase; pero no se pueden solucionar bien los problemas si vienen de mil en mil. Supongo que tendré que echarle paciencia, pero ahora mismo no veo de dónde la voy a sacar.